The Magic Numbers vuelve a Buenos Aires
Después del show que dieron el año pasado en el Beldent Random Music Fest, la banda inglesa vuelve a Argentina para presentarse el 21 de junio en Niceto Club. CONTINUAR LEYENDO…
Reviews/Cinco escenarios.
Por Nicolas Igazabál
Fotos Emiliano Rodriguez
Por segundo año consecutivo, Chile tuvo su propio Lollapalooza. Un lujo que no todos los países pueden darse. Si alguno pensaba que adaptar un festival estadounidense a un contexto sudamericano podía tener un resultado fallido, se equivoca. Santiago no será Chicago, aunque rimen, pero el paisaje con la Cordillera de los Andes frente a los escenarios tiene su encanto. Hay 5 escenarios distribuidos por el Parque O’Higgins, contando uno para niños bautizado, cariñosamente, “Kidzapalooza” y el Movistar Arena, que se llama Perry’s Stage, en honor a Perry Farrell, cantante de Jane´s Addiction, que fue quién creó el festival en 1991 (y, de hecho, tocará mañana con su proyecto electrónico Perry Etty vs Chris Cox).
Muchos escenarios equivalen a mucha música, en todas sus formas, tamaños y colores. En este primer día, donde desfilaron incesablemente unas 100.000 personas, los que más aplausos se llevaron fueron Björk, cerrando en el escenario Claro, y los Arctic Monkeys en el de Coca Cola. Los ingleses acapararon una buena cantidad de público en lo que fue su debut en Chile. La expectativa era grande y el repertorio estuvo a su altura. Los temas del último disco (abrieron con “Don’t Sit Down ‘Cause I’ve Moved Your Chair”) se enfrentaron contra sus clásicos (“I Bet You Look Good on the Dancefloor”, “Brianstorm”) y salieron airosos. Los muchachos se ponen rockeros, punks, melosos o bailables, según corresponda, como si tuvieran un switch interno. La islandesa parió uno de los mejores discos del año pasado (“Biophilia”) y armó un show conceptual para presentarlo en todo el mundo, con un coro de ¡17 mujeres! a sus espaldas, bailarines y pantallas gigantes con proyecciones hipnóticas. Se lucieron “Crystalline”, “Moon”, “Thunderbolt”, “Hollow”, aunque también hubo algunas perlitas de los discos anteriores, como “One day” (flashback 1993).
En el Perry’s Stage dominó la electrónica durante todo el día (Calvis Harris, Ritmo Machine, Bassnectar) y en los principales sobresalieron las performances de Gogol Bordello, Los Jaivas, Cage The Elephant, Thievery Corporation y Crosses, el nuevo proyecto de Chino Moreno (Deftones). Mención especial para Gustavo Cordera, que se la pasó todo el concierto hablando de desnudar el alma, despojarse de todo… ¡Y terminó cantando la última canción desnudo!
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