The Magic Numbers vuelve a Buenos Aires
Después del show que dieron el año pasado en el Beldent Random Music Fest, la banda inglesa vuelve a Argentina para presentarse el 21 de junio en Niceto Club. CONTINUAR LEYENDO…
Opinión Calificada/ The Rolling Stones.
Que el jueves pasado se cumplieron 50 años del primer show de The Rolling Stones en el Marquee londinense fue la noticia más anticipada de la industria musical en mucho tiempo. Pero como decía el filósofo español Julián Marías: “Cuando se sabe lo que va a suceder, entonces es que no sucede nada”.
Así que a la cantidad de recordatorios, informes, testimonios, encuestas, videos, infografías, especiales y columnas reviviendo el momento y revelando la importancia de la banda británica, fueron sus cuatro integrantes los que menos colaboraron con el festejo. Apenas una foto en la puerta del lugar, sito en Oxford Street (Londres), con sus actuales cuerpos y rostros de sexagenarios, todos flacos, todos vestidos de acuerdo a su rol, con apenas Charlie Watts saliéndose de su dress code con una versión digamos que jovialmente deportiva de su propio personaje,
La foto, más que un aporte, tiene un gesto de parte de la banda: parecen empujados a habérsela tomado, sin gesto autocelebratorio ni grandielocuente. Esa imagen, más bien, parece una prueba de vida: un gesto que algún grupo de secuestradores le ofrece a docenas de millones de fans en todo el mundo, como diciendo: “Acá están. Vivos y con salud. ¡Ahora paguen el maldito rescate!”.
De ser así, de seguir la fantasía, no sería la primera vez que se necesita públicamente un down to earth de los Stones. La semana pasada, en un especial publicado en el Suplemento Sí! del diario Clarín de Argentina, el presentador televisivo Bebe Contepomi explicaba su entrevista con Keith Richards diciendo, antes que nada: “Confirmé que Keith Richards existe”. Esa pregunta, con retórica crítica y malévola, era un rasgo distintivo del punk rock inglés (“¿Cuándo fue la última vez que viste a uno de los Rolling Stones por la calle?”, se preguntaban The Stranglers en un reportaje al NME, corriéndolos por izquierda por millonarios y miembros del jet-set), en tanto ya en los ’80, los Sonic Youth editaban epés como “Kill Your Idols”y fascinados con la sci-fi paranoica de Philip K. Dick y William Gibson se preguntaban: “¿Los Stones siguen siendo ellos o fueron reemplazados por robots?”.
Así que la no-noticia, ampliada en estas horas por un Jagger que vagamente acepta que en otoño posiblemente hagan unos shows, es un permanente estado de las cosas. Esto es los Rolling Stones generando, desde su deriva senil, acontecimientos de escala global. Sepámoslo: ellos no son una banda de rock, sino el primer experimento exitoso de un chip que te colocan al nacer.
Sin dudas creo que es el mejor enfoque que lei de RS. Todos hablan por hablar, aseguran por asegurar.. no hay nada oficial pero a los medios les interesa crear e inflar globos.. que bueno que lo llamen la NO NOTICIA ajajaj exelente, mis respeto!