The Magic Numbers vuelve a Buenos Aires
Después del show que dieron el año pasado en el Beldent Random Music Fest, la banda inglesa vuelve a Argentina para presentarse el 21 de junio en Niceto Club. CONTINUAR LEYENDO…
Listas/ TOP 10
¿Mala suerte? ¿Mal timing? ¿Cantantes feos? ¿Público esquivo? Vaya a saber por qué a todos estos artistas no les va mejor de lo que les va. Por las dudas, se los recordamos. ¿Y los tuyos cuàles son?
1. Black Rebel Motorcycle Club
Un grupo que se ha despegado constantemente de cuanta etiqueta le han asignado a lo largo de su carrera. Tienen de todo: blues distorsionado, baladas acústicas de sutil transformación, armónicas sucias, una baterista femenina, canciones que hablan sobre tropiezos de manera inteligente. El resultado debería ser una base de fans nutrida y comprometida. No ha sido así. BRMC debió tener la suerte y atención de la que hoy gozan grupos como The Black Keys o The Kills. Mientras sus contemporáneos Kings of Leon decidieron arreglarse la cabellera y tocar en estadios, el Black Rebel decidió permanecer en la esquina del bar, contando historias de oscuridad, polvo y disidencia. El rock and roll se trata de humo de cigarro, de drogas y sexo explícito e implícito, todo lo cual se encuentra sin fantochería en BRMC, lo que hace del fenómeno de su falta de atención popular uno repleto de misterio.
2. The Walkmen
Este conjunto neoyorquino entrega desde hace doce años discos arriesgados, impecables, repletos de composiciones imaginativas y riffs pegajosos y melódicos. ¿Qué les falta? No sabemos. Quizás sea que el grupo tiene demasiadas reglas no verbales que propician su neurosis y su manera de hacer las cosas es demasiado personal y rígida en una industria que requiere flexibilidad. Lo que es un hecho es que The Walkmen no es el típico grupo neoyorquino que explotó a principios de la década pasada y simplemente se mezcló con el resto de su generación, interesada en himnos de pista de baile disfrazados de épicas del bajo. The Walkmen es un grupo de sustancia, formado por individuos creativos y libres que han construido una discografía de rock progresista (que no progresivo) junto a un sonido propio, apuntalado en instrumentos con más de 30 años y cambios de ritmo frenéticos que logran despegarte de tu asiento, si es que les das una oportunidad.
3. Adicta
La banda argentina fundada por Toto y Rudie padeció una suerte extraña. Aunque su disco debut recibió elogios de la prensa argentina y contó un éxito moderado en aquel país, jamás pudo lograr una carrera sólida y mucho menos dar un salto hacia otros territorios como lo hicieron sus contemporáneos de aquella época, tipo Miranda! o Los Látigos. Merecedores del éxito de los mencionados Miranda!, frenados quizá por las evidentes maneras gays de Toto para las que el público latino de esos años aún no estaba realmente preparado. Confeccionando una serie de canciones que pasan de las historias convencionales de amor para centrarse en una forma distinta y original de contar nimiedades, Adicta se separa recientemente sin conseguir el reconocimiento que su factura de fino pop se merecía.
4. Zurdok
5. Dinosaur Jr.
6. Spoon
7. Manic Street Preachers
Su calvario comienza luego del moderado éxito de discos como “Everything must go”. Una gira en 1995 por Estados Unidos les hizo perder -literalmente- a su compositor estrella, Richey Manic, ausencia que aún sigue rodeada de un halo de misterio y morbo que parece impedir que el mundo observe el gran trabajo que el grupo hizo luego de la fatal pérdida. Manic se transformó en una especie de supertrio que ha entregado piezas impolutas como “Your Love Alone Is Not Enough” o “It’s Not War (Just The End of Love)” frente a un público más pendiente de la desgracia de Richey que de la extraordinaria capacidad de los Manic para continuar escribiendo buenas canciones a pesar de una ausencia que siguen iluminando en sus conciertos, con un atril sin dueño.
8. Nada Surf
Matthew Caws y compañía son dueños de una historia de desgracia. Publican una canción llamada “Popular” y como maldición, ésta se convierte en su carta de presentación, opacando el resto de su carrera, catalogándoles por siempre como one hit wonders. El grupo cuenta con uno de los compositores más doctos en el inglés de los últimos años, con un pasado que incluye una educación en letras y una gran capacidad de imaginación propulsada por sus padres académicos. Un bajista repleto de ideas melódicas y una batería pulsante aunada a la reciente inclusión en la guitarra del gran Doug Gillard de Guided By Voices resulta en un conjunto que lo tiene todo para convertirse en sweethearts de la radio y que, por alguna razón, sigue sin conseguirlo. Una gran prueba de la injusticia es la gran “Always love”, que debería ser, al menos, tema principal de alguna serie gringa edulcorada.
9. Blonde Redhead
Después de 17 años y con ocho discos bajo el brazo, Blonde Redhead ha probado su impecable arte para ejecutar una especie de noise rock alejado de toda fórmula establecida. Desde el pop de cámara pasando por el noise perverso y el electro de fina factura, su carrera está llena de picos y muy pocos momentos reprochables en su haber. Consistencia y calidad son quizás dos de los atributos que hacen que el trabajo de Blonde Redhead se dé por sentado, gracias a su condición de veteranos indie. Un grupo cuyas reglas son nunca hacer un álbum parecido al anterior, cambiar y resignar su sonido conservando el estilo, cosa harto difícil de conseguir en dos o en diez discos y disciplina poco apreciada entre la corriente principal. Un par de hermanos, una brillante vocalista con todo el garbo posible y un sonido impecable que deberían tener un reconocimiento superior al que cuentan.
10. Maxïmo Park
Confiar en la prensa inglesa es difícil, especialmente cuando cada semana aparece “el grupo que cambiará la historia de la música” entre sus páginas para nunca volver a saber de ellos. Uno de los grupos que sufrió de esa etiqueta que se convirtió en estigma fue Maxïmo Park, que con un vocalista con mucha personalidad y letras inteligentes y reflexivas, aunado a ganchos de pop irredento, lograban que su fórmula fuera perfecta para su explosión en radio y en medios masivos. Lo que sucedió para que la explosión se quedara a medias en el primer disco, realmente nadie lo sabe. Lo cierto es que su sucesiva producción discográfica es mucho más interesante que la de grupos como Snow Patrol o Keane, mismos que tuvieron una suerte bastante mejor en el dial. Maxïmo es un grupo con fuerza y arrojo, con un estilo propio desde la primera canción que firmaron y su suerte dispar es un misterio.
No conozco a casi nadie, solo a excepción de Zurdok, el cual me parece una extraordinaria banda (al igual que Chetes) y si sumamente subvaluada, con un estilo muy europeo que no gusta mucho en México.
Uno de los artistas mas subvaluados en América y en España es sin duda Mikel Erentxun, exvocalista de Duncan Dhu, y que en México a tenido muy pocas oportunidades en los medios, pero que cuenta con una gran trayectoria y una gran calidad musical.